Los fondos coralígenos del Mediterráneo: entre la amenaza y la esperanza

Los fondos coralígenos del mar Mediterráneo son ecosistemas submarinos ricos en biodiversidad que enfrentan una creciente amenaza debido al cambio climático y las actividades humanas. Sin embargo, iniciativas de conservación y restauración ofrecen un rayo de esperanza para su futuro.

Un ecosistema en peligro
Los fondos coralígenos, formados por estructuras calcáreas de algas rojas y habitados por especies como la gorgonia roja (Paramuricea clavata) y el coral endémico Cladocora caespitosa, son esenciales para la biodiversidad marina del Mediterráneo. Representan aproximadamente el 10% de las especies marinas de la región. No obstante, estudios recientes indican que estos ecosistemas están en declive.

Investigaciones de la Universidad de Barcelona, por ejemplo, han demostrado que las gorgonias rojas expuestas a olas de calor marinas muestran una disminución en su capacidad de resistencia y recuperación, aumentando su riesgo de extinción . Asimismo, el coral Cladocora caespitosa en las islas Columbretes ha mostrado una disminución en sus tasas de crecimiento debido al estrés térmico provocado por el calentamiento del mar .

Amenazas múltiples
El cambio climático no es la única amenaza para estos ecosistemas. La pesca de arrastre, la contaminación y la falta de protección efectiva también contribuyen a su deterioro. Un ejemplo es el arrecife de coral de Cabliers en el mar de Alborán, que, a pesar de los acuerdos para su protección, sigue sin una gestión efectiva, dejándolo vulnerable

Además, la Lista Roja de la UICN ha señalado que el 44% de las especies de coral constructoras de arrecifes están en riesgo de extinción, destacando la gravedad de la situación a nivel global .

Iniciativas de conservación y restauración
A pesar de estos desafíos, se están llevando a cabo esfuerzos significativos para restaurar los fondos coralígenos. El proyecto Restaura Coral de la Fundación Blue Life presta especial atención en Ibiza a estas poblaciones de coral, igual que el proyecto Ecorest, liderado por el Instituto de Ciencias del Mar (ICM) del CSIC, ha reintroducido más de 3.200 organismos marinos en 14 áreas protegidas de la costa catalana, devolviendo al mar organismos capturados accidentalmente por pescadores .

Este enfoque colaborativo entre científicos y pescadores ha demostrado ser eficaz y económico, y se está considerando su aplicación en otras regiones del Mediterráneo. Además, se están utilizando tecnologías avanzadas, como vehículos submarinos operados remotamente (ROV), para monitorizar y evaluar el estado y su evolución.
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El papel de la sociedad
La Fundación Blue Life enfatiza la importancia de la participación activa de la sociedad en la conservación marina. Promueve un enfoque optimista, destacando logros en conservación que inspiran a la acción y subraya la importancia de la biodiversidad invisible de losfondos coralígenos, que incluye cientos de especies poco conocidas pero cruciales.